Evaluar, prevenir y contribuir a la mejora.
El control interno agrega valor cuando permite identificar riesgos, analizar la gestión con objetividad y proponer oportunidades de mejora que ayuden a la institución a cumplir sus objetivos de manera responsable.
“La confianza ciudadana se fortalece cuando el control se ejerce con independencia, conocimiento y sentido de servicio.”